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Probabilidades en las Tragaperras


La historia de las máquinas tragaperras señala que no existe ninguna estrategia probada al cien por cien que determine que se ganará más dinero en el juego. La principal estrategia consiste en buscar y encontrar una máquina tragaperras que cuente con los mejores porcentajes de pagos. Otro elemento fundamental, claro está, es la suerte.

Los especialistas siempre se encuentran en una tarea difícil a la hora de intentar explicar cuáles son las probabilidades que ofrecen las máquinas tragaperras. Además, con la amplia oferta de máquinas tragaperras que pueden encontrarse en los casinos tradicionales, los casinos en línea y los casinos para teléfonos móviles, el concepto de probabilidad cambia de forma constante. Aún así, es bueno tener en cuenta que las probabilidades de las máquinas tragamonedas siempre se expresan en porcentajes y cuanto más cercano al 100% se encuentren estos, más opciones de pago habrá.

También existen máquinas tragaperras que pueden pagar un porcentaje mayor al 100%, característica que las vuelve mucho más atractivas. Los casinos suelen ubicar a estas máquinas – generalmente denominadas “máquinas de pérdida” – de forma estratégica, dispersas con las demás máquinas que ofrece el local y cumplen con el único objetivo de transmitir la sensación de que hay mucha gente que está llevándose los premios. Generalmente, los administradores de los casinos solían emplazar a estas máquinas de pérdida en las llamadas “zonas de tráfico”, por donde circulaba más gente (el bar, la entrada del casino o la salida).

Es importante tener en cuenta que, así como se ha dado una evolución en la forma y el diseño de las máquinas tragaperras también ha evolucionado la forma de calcular las probabilidades de cada máquina. Originalmente, las máquinas tragaperras eran mecánicas y el cálculo de las probabilidades se establecía realizando un cálculo entre el número de los símbolos con que contaba por la cantidad de bobinas. La primera máquina tragaperras contaba con diez símbolos diferentes y con tres bobinas por lo que las probabilidades que ofrecía eran de diez por diez por diez (10 x 10 x 10) o, lo que es lo mismo, de mil a uno (1000 a 1).

Hoy en día, el mecanismo que determina las probabilidades es el propio sistema que las máquinas tragaperras tienen incorporado y que es un sistema aleatorio de proporción de números. Como siempre, el factor de las probabilidades va a acompañado de la mano, estrechamente, con el factor de la suerte.

Origen de las máquinas Tragaperras

Con precisión puede decirse que el establecimiento de las máquinas tragaperras como una de las opciones de juego de los casinos http://bettingsajter.com/ tradicionales se fijó a inicios del siglo XX. De esa forma, desde su aparición en los circuitos de los casinos no han dejado de cautivar a los jugadores conformando, de esa forma, su propio estatus dentro de la variada oferta de los juegos de azar.

A Charles Frey, un mecánico de los Estados unidos, se le debe la invención de la primera máquina tragaperras. En 1897, Frey le dio forma y se encargó de hacer funcionar lo que ha pasado ha conocerse como el primer modelo de una máquina tragaperras. Ese prototipo de Charles Frey basaba su condición de juego en la posibilidad de jugar con cinco figuras diferente (herraduras de caballo, espadas, corazones, campanas y diamantes). El primer sistema de pagos ideado por Frey – lo que se considera, en si, el primer premio que otorgaba su máquina tragaperras era el siguiente: aquel jugador que lograra conformar una combinación de tres campanas recibía como pago diez monedas de níquel.

La enorme popularidad que de forma casi inmediata adoptó la máquina tragaperras de Charles Frey hizo que se reprodujera comenzando a ingresar en los circuitos de juegos. Curiosamente, su llegada a esos circuitos se produjo en los ambientes no tan elevados de la sociedad (a diferencia de lo que supo ocurrir con otros juegos de azar), gozando de particular popularidad en el ambiente de los trabajadores de las minas y los vaqueros del Medio Oeste.